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AVANCE PARLAMENTARIO

Pese al malestar de la curia, Randazzo negó posible veto oficial a la unión gay

El ministro dio por descontada la promulgación presidencial si el Senado aprueba el proyecto que ya tiene media sanción de Diputados. La Iglesia calificó como "muy grave" llamar matrimonio "a otras realidad que no lo son".

06.05.2010
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El ministro del Interior, Florencio Randazzo, descartó hoy que la presidenta Cristina Fernández vete la ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo, que obtuvo sanción parcial en la Cámara de Diputados, y afirmó que la promulgarán si es aprobada en el Senado.

"De ninguna manera la presidenta Cristina Kirchner la va a vetar en caso de que el Senado la convierta en ley. La vamos a promulgar. Es un avance y convierte a Argentina en país de vanguardia", expresó el funcionario en declaraciones realizadas a Radio 2 de Rosario.

La decisión del Gobierno se produce en medio del malestar eclesiástico ante el avance
parlamentario del proyecto de ley, al asegurar que "no constituye ningún progreso" para la sociedad.

"La reingeniería conceptual para llamar matrimonio a otras realidades que no lo son, nos parece grave. Matrimonio viene de mater, madre, mujer que se une con un varón, de un varón que se une con una mujer. Que se equipare este concepto nos parece muy serio", aseveró el obispo Antonio Marino.

El prelado platense, a cargo de seguir las cuestiones legislativas para la Conferencia Episcopal Argentina, aseguró sin embargo que "lo más grave es la posibilidad de que estas parejas puedan adoptar niños".

"Se trata de una revolución conceptual y cultural sobre la cual la Iglesia no está de acuerdo", subrayó Marino en declaraciones distribuidas por la agencia católica AICA.

En tanto, el sacerdote Rubén Revello, perito de la Universidad Católica Argentina, calificó de "un error" el proyecto de ley para modificar el Código Civil y atribuyó "el apuro" para tratarlo a "grupos minoritarios que presionan mucho", en alusión a las organizaciones de gays y lesbianas.

"Hay valores permanentes como la familia que no cambian ni pueden equiparse con las uniones entre personas del mismo sexo", dijo a DyN el especialista eclesiástico.

Revello criticó que se haya insistido tanto en el tratamiento de este proyecto cuando, a su entender, hay cuestiones más "graves y urgentes por resolver como inflación, pobreza, droga o trabajo".

"Hay sospechas ciertas de que se trata de bombas de humo para tapar otros temas", advirtió.
Por su parte, el vocero episcopal, sacerdote Jorge Oesterheld, dijo a esta agencia que "la Iglesia no está de acuerdo porque (la iniciativa) no provee al bien común ni fortalece a la familia", al señalar que la posición del Episcopado quedó plasmada en el documento del 20 de abril pasado.

En esa declaración, la Iglesia reiteró que "no hay realidad análoga" que pueda equiparse con el matrimonio entre un hombre y una mujer, y se opuso a que las parejas del mismo sexo puedan adoptar, al advertir que los niños tienen el "derecho inalienable" de nacer y crecer en "el ambiente natural del matrimonio" heterosexual.

Por otra parte, el Episcopado ratificó su posición sobre este tema con la difusión de un folleto con "consideraciones" de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuando todavía el cardenal Joseph Ratzinger, actual Papa, estaba a cargo de ese dicasterio vaticano.

El entonces "guardián de la ortodoxia doctrinal" exhortaba a los obispos del mundo a "oponerse en forma clara e incisiva" a la equiparación legal de estos matrimonios y a "abstenerse de cualquier tipo de cooperación formal a la promulgación o aplicación de leyes tan gravemente injustas".

Asimismo, el Instituto de Ciencias para la Familia, de la Universidad Austral, consideró que "sería una discriminación injusta tratar igual lo desigual o desigual lo igual" e insistió en afirmar que "la equiparación del matrimonio a la unión de personas del mismo sexo en cuanto a sus derechos, sería discriminatorio" para los cónyuges y las personas convivientes con vínculos de parentesco consanguíneos.


Fuente: DyN

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